martes, 2 de mayo de 2017

PADRE LUIS UGALDE: “Curas metidos en política”


“Vengan benditos de mi Padre porque tuve hambre y me dieron de comer…”, dice el Maestro en la parábola del “Juicio Final”. Jesús rara vez regaña y menos maldice, pero aquí nos habla de maldición e infierno para los que dejan que el otro se muera de hambre, de sed y de enfermedad o se pudra en la cárcel. Ese es el juicio de Dios sobre las personas y también sobre las políticas. A los malditos contrapone los “benditos de mi Padre” porque me dieron de comer, me brindaron agua en la sed, me acompañaron en la enfermedad… Es la línea divisoria entre la buena persona y la mala, entre buen gobierno y malo. Lo demás es hipocresía religiosa.

Los responsables de la situación política, económica, y social reciben la alabanza de Dios solo si logran estructuras, instituciones y conductas para que los hambrientos tengan acceso a la comida y a su producción; los enfermos, a la salud, y los injustamente presos, a la libertad. Jesús dice que esa negación de la vida del prójimo trae el infierno; lo que está a la vista en Venezuela. Para salir del hambre y de la pobreza se requieren modificaciones profundas y coherentes en todo el aparato productivo y en la acción de millones de personas; cosa que es imposible sin un cambio de política y un gobierno democrático nuevo que convoque a todo el país. Lo mismo se diga sobre las políticas para que las medicinas, los médicos y las instituciones públicas de salud traigan vida. Los buenos sentimientos de caridad quedan mutilados si no hay políticas coherentes e inteligentes en todas estas áreas; en política cuentan los resultados, no bastan las buenas intenciones.

Algunos curas se precipitaron a celebrar el actual régimen como el advenimiento del Reino de Dios y ahora nos sorprenden pidiendo que los obispos y los curas sean ciegos y mudos ante sus secuelas de muerte. La Iglesia no puede callar cuando se trata de defender la vida digna, aunque la acusen de meterse en política. Los grandes profetas de Israel fueron asesinados porque con la verdad de Dios denunciaban a quienes vendían “al pobre por un par de sandalias” y usaban el poder para oprimir y explotar. El profeta Jesús fue ejecutado por el poder de su tiempo, acusado de meterse en política. En nuestros días y en este continente las dictaduras asesinaron al hoy beato Romero (El Salvador), al obispo Angelelli (Argentina), al arzobispo Girardi (Guatemala) y a decenas de sacerdotes, “por meterse en política”. El cardenal Silva Henríquez en Chile, monseñor Arias en Venezuela y Helder Cámara en Brasil fueron ejemplos de conciencia cristiana frente el atropello de las dictaduras y defensa de los perseguidos. Ciertamente los obispos y sacerdotes no se deben meter en política partidista, pero tienen que hacer suya la defensa de la vida (comida, bebida, salud, casa, trabajo, libertad…). Todo ello fruto de la buena política, frente a la mala que conduce al infierno que vivimos. Traiciona al Evangelio quien calla o bendice a los señores de este mundo que esclavizan a la gente. Los que se robaron miles de millones de dólares, los que implantaron la ineptitud y corrupción en la administración pública y los que mataron la productividad de la empresa son los que quitan el pan, el agua, la salud y la seguridad. El poder –hoy y ayer– busca obispos y curas incondicionales que los bendigan, legitimen y sacralicen, pero el Espíritu de Dios nos lleva a orar: “Señor, ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles”. La bendición de Dios es inseparable de la vida de los más pequeños: “Vengan benditos de mi Padre porque tuve hambre y me dieron de comer…”.

Más allá de los buenos sentimientos de caridad asistencial dando algo de comida o un vaso de agua, hay que meterse en política para producir comida, luz, agua, seguridad y democracia, con todos y para todos. Ello requiere ciencia y tecnología, financiamiento, organización, profesionalismo capacidad y honradez…, dirigidos por una política de estadistas, centrados en el bien de la gente, de todos los venezolanos y no solo de los que llevan la franela de su partido. Y abrir las cárceles y fronteras para que salgan y regresen los criminalizados y perseguidos por el mero hecho de ser opositores. Lo contrario es el infierno. Si alguien lo duda que venga y vea lo que vive Venezuela. Una Iglesia muda o servil bendecidora no sería fiel a Jesús, fidelidad que es su única razón de ser.


Nuestros problemas son tan graves y la corrupción tan desbordante que el saneamiento requiere toda una renovación espiritual y alianzas de los políticamente diversos (en cuanto partido), pero acordes en la política nacional del bien común para desbloquear el desastre actual y poner las bases para que todos marchemos hacia la reconstrucción del país.

lunes, 3 de abril de 2017

COMUNICADO DE LA PRESIDENCIA DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE VENEZUELA ANTE LAS DECISIONES DEL TRIBUNAL SUPREMO DE JUSTICIA




1.- Los acontecimientos de los últimos días, la reunión de la OEA y las decisiones del TSJ, plantean a la conciencia de los que habitamos este país una seria reflexión. Lo sucedido ha repercutido en las instancias políticas, jurídicas y sociales nacionales e internacionales. Es un claro indicio de que se trata de una nueva crisis nacional sumamente grave que lesiona la democracia y la convivencia de los venezolanos.
2.- En nuestra condición de pastores de la Iglesia Católica, sentimos que estamos ante unas ejecutorias que desconocen e inhabilitan el órgano público que representa la soberanía popular, en función del ejercicio omnímodo y unilateral del poder, sin tomar en cuenta a la gente. Son decisiones moralmente inaceptables y, por tanto, reprobables. Las dos sentencias, producto de unas medidas que sobrepasan el ejercicio equitativo del poder, han provocado reacciones de numerosos países y pueden generar en Venezuela una escalada de violencia.
3.- Existe una distorsión en el ejercicio del poder en Venezuela. Pareciera que todo gira en torno a lo político, entendido como conquista del poder, olvidando que las necesidades reales de la gente reclaman otra visión del poder. La incapacidad para dar solución a la escasez y carestía de los alimentos y medicinas, la creciente violencia, la incitación al odio y el desconocimiento de las normas elementales para una convivencia en paz, son, entre otras, las causas que nos tienen sumidos en un marasmo que entorpece el entendimiento y el progreso.
4.- Más allá de las consideraciones jurídicas y constitucionales, la eliminación de la Asamblea Nacional, suplantándola por una representación de los poderes judicial y ejecutivo, es un desconocimiento absoluto de que la soberanía reside en el pueblo y de que a él le toca, en todo caso, dar su veredicto. Una nación sin parlamento es como un cuerpo sin alma. Está muerto y desaparece toda posibilidad de opinión divergente o contraria a quienes están en el poder. Se abre la puerta a la arbitrariedad, la corrupción y la persecución, un despeñadero hacia la dictadura siendo, como siempre, los más débiles y pobres de la sociedad los más perjudicados. Por estas razones, repetimos, esta distorsión es moralmente inaceptable.
5.- Desconocer la existencia del otro y sus derechos es, sencillamente, destruir toda posibilidad de convivencia democrática y plural. Es más bien una provocación a la desesperanza ante el atropello de derechos fundamentales del que todo gobierno debe ser el primer garante. Por el contrario, es necesario generar gestos valientes e iniciativas innovadoras que motiven a esperar contra toda esperanza (Cf. Rom. 4,18), para construir una convivencia libre, justa y fraterna; es tarea que nos compete a todos, cada cual según su posición. Es una responsabilidad ineludible porque frente al mal nadie puede permanecer como simple espectador. El llamado es a ser protagonistas del presente y del futuro de nuestro querido país (Exhortación de la CEV, Enero 2017).
6.- Estamos muy cerca de la Semana Santa. Para los católicos la conmemoración de los atropellos contra Nuestro Señor Jesucristo es un urgente llamado a tomar conciencia y a actuar de manera pacífica pero contundente ante la arremetida del poder. No se puede permanecer pasivos, acobardados ni desesperanzados. Tenemos que defender nuestros derechos y los derechos de los demás. Es hora de preguntarse muy seria y responsablemente si no son válidas y oportunas, por ejemplo, la desobediencia civil, las manifestaciones pacíficas, los justos reclamos a los poderes públicos nacionales y/o internacionales y las protestas cívicas.
7.- Como católicos, debemos vivir los actos religiosos de la Semana Santa, conmemoración de la pasión y resurrección de Cristo, las celebraciones litúrgicas y los actos piadosos, con un contenido social que nos ayude a mantener la esperanza, la alegría y la solidaridad, en medio de las naturales diferencias, propias de los seres humanos.
8.- Invocamos la Intercesión del Nazareno y de María Santísima para que esta hora menguada que vive nuestra patria encuentre, en la sensatez y prudencia de sus hombres y mujeres, los caminos para superar tan grave y riesgosa crisis.
Con nuestra afectuosa bendición episcopal.
Diego Rafael Padrón Sánchez
Arzobispo de Cumaná
Presidente de la CEV
José Luis Azuaje Ayala
Obispo de Barinas
1° Vicepresidente de la CEV
Mario Moronta Rodríguez
Obispo de San Cristóbal
2° Vicepresidente de la CEV
Víctor Hugo Basabe
Obispo de San Felipe
Secretario General de la CEV
Emmo. Sr. Cardenal
Jorge Urosa Savino
Arzobispo de Caracas
Presidente de Honor de la CEV
Emmo. Sr. Cardenal
Baltazar E. Porras Cardozo
Arzobispo de Mérida
Presidente de Honor de la CEV
Prensa CEV
31 de marzo de 2017

miércoles, 29 de marzo de 2017

SEMINARISTA STEWER BERFON RECIBIÓ MINISTERIO DEL ACOLITADO

       El día de la anunciación del Señor, el seminarista Stewer Berfon, recibió el ministerio de acolitado de manos de Monseñor William Delgado Silva, Obispo de la Diócesis de Cabimas, y con este ministerio
se acerca más a su ordenación sacerdotal.
            La ceremonia se llevó a cabo en la rectoría María Inmaculada de Cabimas, y fue presidida por Monseñor William Delgado, obispo Diocesano y concelebrada por los presbíteros Néstor Ulloa y Max Güerere, rectores del seminario Propedéutico  “Buen Pastor de Cabimas” y del seminario Arquidiocesano Santo Tomas de Aquino de Maracaibo respectivamente, además de un grupo sacerdotes.
            Durante la homilía el padre Ulloa, haciendo referencia al Evangelio de la anunciación, mencionó que aunque en el mismo no aparece Jesús, está dedicado a Él y a su existencia, no está dedicado a María y tampoco a su prima Isabel, sino a Jesús y su grandeza.
             Luego agregó “al hacerse humano Jesús nos salva, Él se quita sus mejores ropas para hacerse uno de nosotros, para sufrir nuestros dolores y perdonar nuestros pecados”.
            Este acto del acolitado   de nuestro seminarista Stewer, –continuó diciendo-es un paso más en su formación  sacerdotal, y lo acerca más a la presencia  real de Jesús en la eucaristía.
Repitiendo palabras del obispo diocesano, agregó que “las vocaciones sacerdotales no  son más que la respuesta de Dios a nuestras oraciones”.
Por su parte el Obispo al ser entrevistado sobre el significado del ministerio del acolitado, respondió diciendo que ahora Stewer podrá ser un colaborador en el altar y que “debe considerar la eucaristía el centro de su vocación, el centro de su vida hasta el final de sus días, porque no hay eucaristía sin sacerdote ni sacerdote sin eucaristía”.
            Durante la ceremonia el obispo diocesano, procedió a  bendecir al seminarista, para posteriormente entregarle el cáliz y la panea con el cuerpo y sangre de Jesucristo, como símbolo de que ahora en adelante podrá impartir la eucaristía.

PARROQUIAS DE CABIMAS REALIZARON 24 HORAS DE ADORACIÓN A JESÚS SACRAMENTADO

       Respondiendo al llamado hecho por su santidad el Papa Francisco, los días 24 y 25 de marzo, así como en todas las Diócesis de Mundo, se realizaron en  las diferentes  parroquias de la Diócesis de Cabimas, las 24 horas de adoración al Santísimo Sacramento del Altar.
            Con el lema “Quiero Misericordia”, se realizó esta Jornada de oración y confesión, que dedicó “24 horas para el Señor”, organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, que este año 2017, tomo  un pasaje del Evangelio según San Mateo (9,13).

            En Cabimas y toda Venezuela, se tuvo la particularidad de que durante la Adoración a Jesús Sacramentado, se elevaron oraciones por nuestro país, por la democracia, y sobre todo el bienestar de los más desposeídos, jornada muy oportuna durante este tiempo de cuaresma. 

lunes, 13 de marzo de 2017

FE Y ALEGRÍA CUMPLIÓ 62 AÑOS FORMANDO EN VALORES Y TRABAJO

Reciente Fe y Alegría arribó a sus  62 años trabajando por una educación que enseña  a comprender y emprender, y la Diócesis de Cabimas se une a este celebración.
En la Diócesis Fe y Alegría  cuenta con cuatro liceos, un CECAL (Centros Educativos de Capacitación Laboral) y atiende una matrícula de aproximadamente 3000 alumnos.
            Los planteles educativos  son los colegios Juan XXIII y Pablo VI, ubicados en Ciudad Ojeda y Monseñor Romero y San Juan Bosco, en Bachaquero, municipio Valmore Rodríguez.
             Según se pudo conocer en Fe y Aelgría se trabaja en la formación humano cristiana de tal manera que los estudiantes y participantes se sensibilicen con su entorno para que puedan construir soluciones lógicas a los problemas empleados,   relacionando y aplicando sus conocimientos; que amen el trabajo y sean productivos en él; que se identifiquen con el Evangelio y hagan de su vida una buena noticia.

Fe y Alegría a nivel nacional


Fe y Alegría actualmente atiende a 254.137 personas, entre estudiantes, participantes, docentes y personal obrero y administrativo en educación formal, educación superior, Cecal, IRFA y formación de docentes.
            Tiene 170 escuelas en toda Venezuela,  cinco  Institutos Universitarios (2 en Caracas (Catia y Petare), Maracaibo, Barquisimeto y Guanarito), en la sede de Guanarito se imparte la educación agropecuaria; 25 emisoras de radio en diferentes ciudades del país; 79 Centros de Capacitación Laboral (Cecal); 217 Centros Comunitarios de Aprendizaje en toda Venezuela, un Centro de Formación e Investigación y un Centro de Profesionalización.

Su origen

Fe y Alegría en sí, es un gran  ejemplo de emprendimiento social, que nació  para responder a una necesidad: en 1955, en el barrio 23 de enero de Caracas necesitaban educación.  Ante esa realidad, el padre José María Vélaz,  junto con estudiantes de la UCAB, no se quedaron de brazos cruzados, el espíritu emprendedor que había en ellos, les llevó a buscar una solución. Gracias al apoyo de Abraham y Patricia Reyes, quienes pusieron a disposición su casa, así nació la primera escuela de Fe y Alegría.
Pero allí no se apagó la llama emprendedora del P. Vélaz, él siguió fortaleciendo aquella primera escuela, buscando aliados que se unieran a su causa y así pudieran responder a la necesidad educativa que también había en otros barrios de Caracas y otras ciudades de país, que para aquel entonces estaba bajo el gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Así Fe y Alegría  se extendió por toda Venezuela, rompió las fronteras y hoy está presente en 21 países de América Latina, Europa y África.



Si deseas publicar alguna información la puedes enviar al siguiente correo: magdyzara@hotmail.com