martes, 13 de septiembre de 2016

EL DÍA DE LA NATIVIDAD DE LA VIRGEN MARÍA EN VENEZUELA SE CELEBRA EL DÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL VALLE

"Este es un día muy especial, pues además de celebrar la navidad de la Santísima  Virgen María, en Venezuela celebramos el día de Nuestra Señora del Valle, que es una de las advocaciones marianas populares del país."


            Así comenzó su homilía Monseñor William Delgado Silva, obispo de la Diócesis de Cabimas, quien agregó la Virgen del Valle no es solo la Patrona del Oriente venezolano, sino de todo el país, al tiempo que mencionó que en la Diócesis  hay varias  parroquias levantadas en su honor, y como ejemplo mencionó las ubicadas en Cabimas y en Ciudad Ojeda.
            -Hoy también celebramos la natividad, es decir, el nacimiento de la Virgen María. Recordemos que la Santísima Virgen María es hija de San  Joaquín y Santa  Ana, y que nació pura, purísima, sin pecado original, pues Dios desde antes que la Virgen fuese concebida ya había sido elegida para ser la madre de su hijo Jesucristo, agregó.
            “Donde está la Virgen está Jesucristo, ella es la gran evangelizadora, hablar de ella es hablar del Salvador,  pues la Virgen siempre estuvo a su lado, durante sus años privados, luego durante su vida pública, igualmente en el camino al Calvario y a los pies de la Cruz” apuntó el obispo Diocesano.
            Monseñor Delgado luego agregó “la Virgen es el gran tesoro de Dios, es
el más bello regalo que nos ha dado”.
            Recordó además que el mes de septiembre con las solemnidades en honor a la Virgen del Valle y a Nuestra Señora de Coromoto, es un antesala al mes de octubre que es el mes del Rosario y mes de la Patrona de Diócesis, Nuestra Señora del Rosario.
            Al culminar dijo “hoy dirigimos nuestras oraciones a la Virgen por  nuestras familias, por  la paz de  Venezuela y de todos los venezolanos”.


CELEBRADAS FIESTAS EN HONOR A SANTA ROSA DE LIMA

En la comunidad de El Mecocal, en el municipio Miranda del estado Zulia, se encuentra la rectoría Santa Rosa de Lima, donde recientemente se celebró la solemnidad de ésta santa, la primera beatificada en América.
Luego de la bajada de la imagen se procedió a efectuar la novena, la cual se llevó a cabo en diferentes sectores, según el presbítero Carlos Paz, párroco de la rectoría.
Durante las fiestas patronales en honor a Santa Rosa de Lima, se realizó además un encuentro de imágenes de las advocaciones marianas y Santas de las capillas filiales a ésta rectoría.
En el encuentro se contó con la participación de las imágenes de Nuestra Señora de Altagracia, Nuestra Señora del Carmen, Nuestra Señora del Valle, Nuestra Señora de la Medalla de la Milagrosa,  Santa Lucia y por su puesto Santa Rosa de Lima.
El día del encuentro, primero se efectuó una misa campal (a cielo abierto), en la que se contó con la asistencia de más de 500 feligreses devotos de Santa Rosa de Lima, y se concluyó con un ameno compartir entre los presentes.
La eucaristía solemne fue celebrada por el presbítero Nicolás Nava, vicario general de la Diócesis de Cabimas, quien invitó a los presentes a vivir como Santa Rosa, quien se retiró para vivir en austeridad.
Luego agregó “debemos aprender a ser cristianos y para ello debemos hacerlo a la luz del evangelio. Sabemos que Dios nos ama y nos ha escogido. Pero ser católicos no es solo decir yo amo a Dios, hay que elegirlo con cada una de nuestras acciones; debemos tener una fe sólida y demostrarlo diariamente.
El camino de la fe –continuó diciendo- debe fortalecerse con dos cosas muy importantes, que son la austeridad y caridad, ambas van tomadas de la mano para poder compartir con los más necesitados.



AFIRMA OBISPO DE CABIMAS: “EL SACERDOTE DEBE ENSEÑAR LA FE A TRAVÉS DE LA PALABRA DE DIOS”

   
    Durante la clausura de las festividades en honor a Nuestra Señora del Carmen, en la comunidad de Ancón de Iturre del municipio Miranda, el seminarista Robert Antony Nava Chirinos, recibió de manos de Monseñor William Delgado Silva, obispo de la Diócesis de Cabimas, el ministerio del lectorado.
       El ministerio del lectorado forma parte del proceso de formación sacerdotal, y su importancia radica en que el lector sea capaz de transmitir con su vida, con sus obras y con sus acciones un profundo amor a las Sagradas Escrituras.
El cargo de lector se instituyó en la Iglesia para leer la Palabra de Dios en las reuniones litúrgicas. Pero no sólo esto. En la Misa y en otras acciones sagradas enunciará las lecturas tomadas de las Sagradas Escrituras a excepción del Evangelio.
Durante la imposición de dicho ministerio el obispo Diocesano, recordó que Robert estaba recibiendo un Misterio muy antiguo  y apuntó “ya antes de la llegada del Salvador se leían y se daban a conocer las Sagradas Escrituras.
“El sacerdote en su acción es sacramental y está íntimamente ligado a la Palabra de Dios; por ello como todo catequista debe enseñar la fe a través de la Palabra de  Dios” apuntó.
Luego agregó “el sacerdote tiene la obligación de conocer la Palabra de Dios, para poder enseñarla, ya que él vive, transmite y enseña la Palabra de Dios, por tal razón la vida de la Iglesia y la vida de la oración está impulsada por ésta misma.
Al concluir recordó que la Palabra de Dios no es solo contenido, no es solo historia, no es solo teología, sino que es el mismo Jesucristo, que tiene vida y es actual.


martes, 12 de julio de 2016

OBISPOS DE VENEZUELA REALIZARON JORNADA DE LA MISERICORDIA

Los obispos de Venezuela reunidos en la centésima sexta asamblea plenaria ordinaria del episcopado venezolano y en el marco del año de la misericordia, convocado por el papa Francisco, realizaron este domingo 10 de julio una jornada extraordinaria de la misericordia en 45 parroquias de la ciudad de la Arquidiócesis de Caracas, con el fin de acercar la misericordia a los hermanos más afligidos y necesitados.
Durante este año, el episcopado venezolano, ha realizado gestos de misericordia a nivel personal, parroquial y diocesano, pero en esta oportunidad lo realizaron como colegio episcopal, al visitar juntos, aunque en distintas parroquias, las diversas periferias para encontrarse con el pueblo de Dios en un momento extraordinario de gracia y renovación espiritual.
La jornada inicio a las nueve de la mañana, estos fueron recibidos en las distintas comunidades con mucha alegría y de inmediato empezaron a administrar el sacramento de la confesión. Hubo quienes pasaron más de cuatro horas administrando el sacramento de la reconciliación, otros visitaron enfermos, llevándoles palabras de esperanza y colocándoles la Unción de los enfermos. Algunos pudieron visitar hogares alejados de la ciudad y entrar en su humildes casas para compartir con sus familias; otros compartieron almuerzos con ancianos, indigentes y niños de distintas casas hogares llevadas por diversas congregaciones religiosas.
Después de realizadas las confesiones y visitas a los lugares más alejados y de extrema pobreza, los obispos celebraron junto a las comunidades parroquiales la Eucaristía, animando en sus homilías a tener esperanza, a pensar que Dios nunca desoye al pobre ni al afligido y siempre viene a nuestra ayuda en los momentos de dificultad, pero debemos estar atentos a escucharlo y dejarnos acariciar por su amor misericordioso de la misma manera que lo hizo aquel samaritano cuando ayudó a su prójimo.
Los obispos venezolanos hicieron que esta experiencia haya sido un momento de cercanía del Padre, que verdaderamente pudieran sentir quienes sufren o padecen injusticias, la ternura de la mano de Dios que siempre acompaña a sus hijos y así brindar Misericordia a quien más necesita de Dios.


OBISPO DE CABIMAS: “ESTAMOS EN LA ORDENACIÓN DE UN DIÁCONO DE LA MISERICORDIA”



   “Hoy la Iglesia está de fiesta porque uno de sus hijos recibe el orden del diaconado, y este año en particular Dios nos da éste regalo, por eso decimos que estamos en la ordenación de un diácono de la Misericordia”,  estas fueron palabras de Monseñor William Delgado Silva, obispo de la Diócesis de Cabimas, durante la ordenación diaconal de Roberto Segovia.
            Durante la eucaristía celebrada en la rectoría María Inmaculada de Cabimas, el obispo diocesano a través de la imposición de manos y la oración consegratoria, ordenó a éste nuevo servidor de Dios y  visiblemente emocionado apuntó “Dios bendice nuestra Iglesia con nuevas ordenaciones sacerdotales”.
            Hoy es la consagración de este candidato –agregó- al servicio de la Iglesia que además se convierte en un santificador, a través de la administración de los sacramentos como el bautizo, la comunión y lectura del Santo Evangelio.
-Una ordenación es siempre una celebración litúrgica especial, la Iglesia se va sintiendo fortalecida por la entrega de este nuevo servidor y celebramos con él esta entrega al servicio del Señor, agregó.
            Roberto da hoy un paso importante y definitivo en su vida, el cual esperamos haya bien y lo mantenga por el resto de su existencia, agregó el prelado.

            Por su parte el nuevo diácono Roberto Segovia, al finalizar la celebración eucarística fue Consagrado a la Santísima Virgen María y dio gracias a Dios por el don de su vocación sacerdotal.    
Si deseas publicar alguna información la puedes enviar al siguiente correo: magdyzara@hotmail.com